lunes, 23 de julio de 2012

Cotidianeidad means Everyday life


Well maybe it was about time I started writing in English.

This space is supposed to be about my everyday life. The big things, the small ones, the insignificant tiny memorable moments… I´ve been living and breathing in English for the past 18 months, but it never occurred to me that this was actually my everyday life.

Now I have my past across the water and my future somewhere where I still can´t get. I am stuck in TODAY.

This hot summer day – since when summer happens in July? This is not normal, this is not just any other July day…

This music that I am listening to right now – hold on, why am I the only one who knows the words for this song?

The skin falling off my legs as if I´ve spent the whole month riding my horse and swimming in a lake… oh no… wait  a minute…

How did I end up calling this my normal life if still, every zip of coffee I take tastes so different? I cannot call this life an ordinary life, because for the past 18 months my life has been absolutely extraordinary.

That is why.

That is why my small, plain, unnecessary thoughts come in my mother tongue. Like fear. Like when I cry.

My drams have the language of dreams. The smell of love. The taste of green tea. You don´t need to talk when you are asleep.

The steps I take trying to reach whatever is behind the curtain that says NEXT sound like determination sounds – however it sounds. De Ter Mi Na Tion sounds like a hammer banging on the same old nail of time.

Maybe one day this would be as normal as those things that I´ve left behind. Water would just be water and not how British water tastes. A rose is still a rose…

Although, to be fair, who doesn´t want an extraordinary everyday life?

martes, 26 de junio de 2012

Al alma hay que darle de comer


Si me ves ahora desde arriba, como con una cámara, encontrarías un desparramo de pelo suelto y piernas, brazos estirados.

Cada día, al atardecer vuelvo a mi casa y no puedo más que echarme en el piso.
Me estoy dejando ir.

Decanto.

Interiorizo los últimos meses de a poco, desde la quietud de mi cuerpo, intentando alcanzar esa misma sensación en el alma, un alma tan cargada de experiencias, tan revuelta de emociones que por más que busque las palabras; no las encuentro. Dicen que Shakespeare es el escritor que más palabras uso en sus textos, pero mejor ni empiezo con eso...

Me refugio en el silencio. Prefiero atesorar lo que viví muy dentro mío y que vaya saliendo de a poquito.

Y vuelvo a sentir mi cuerpo contra el piso, deslizándose en el agua, en cada crujir de huesos, en todos los espejos otra vez encuentro mi cara. Dejo nuevamente que me rocen las manos, que dibujen en mi espalda desnuda para hacerme reaparecer.

Ya no soy más esa que hacía esto: el rol, la institución. Estoy empezando a ser otra vez tan sólo yo. 

Eso es lo que está pasando.

Me desprendo.

Dejo atrás lo que pasó para una vez más tener los brazos bien abiertos. Que llegue lo próximo. Que me lleve.

Y si recién ahora siento que había terminado por comprender como se escriben las cartas, algunas calles del barrio, los horarios del bondi nocturno… Hace no tanto que conocí a toda esta gente que ahora parece tan crucial en mi vida… hace menos de un año yo ni siquiera vivía acá… ya tengo que empezar de nuevo?
Así como construí esto yo se que puedo volver a hacerlo. Quizás esta sea la hora del cambio.

Esta vez con menos prisa. Con más calma. Con una serenidad que es producto de todos estos meses. Porque no sólo cumpli años, sino que alcancé sueños. No sólo estoy más grande – en cada uno de los sentidos literales de la palabra, porque las 18 horas diarias de trabajo han dejado sus secuelas – sino que en un punto… me siento más sabia: con la sabiduría de poder discernir cuánto me falta… que chiquita que soy y que grande que es todo esto que tengo alrededor.

Si.

Creo que soy menos caprichosa: ahora me depilo sola porque es muy caro, como de todo menos picante, fumo cigarrillos armados. Ando en bicicleta por la ciudad y puedo tomar café sin azucar. Ahora ya no necesito que las cosas pasen ya. Gane en paciencia, perdí en mañas… me gusta más estar sola de lo que creo. Si, aunque no lo diga es muy cierto.

Leo mis aplications y pienso, esa soy yo? De verdad puedo hacer todo eso? Yo todavía me siento que no, pero por lo visto, aunque sea en el papel, no estoy mintiendo. Todas esas frases largas llenas de palabras complicadas de supone deben describir a esta que habla, esta que soy de carne y hueso acá tirada en la alfombra porque hoy hizo calor y la humedad aplasta el techo del cielo. 

Está que estalla de tormenta y yo la huelo en el aire. Hasta eso ahora entiendo: cuál es el cielo gris de Londres y cuál es el de aguacero.

Los detalles, las miradas, todas esas cosas, el olor de la madera o las medias mojadas después de una función a cielo abierto… todo eso queda. De eso no me desprendo.  

A lo demás que se lo lleve el viento. Yo ya se con qué me quedo.





domingo, 1 de abril de 2012

Time exchange


Es domingo y tengo el pelo sucio. Se separa en mechones de colores, como una mañana en la casa de Córdoba cuando todos nos reímos de lo sucios que estábamos, o como cuando una de mis compañeras de colegio hacia competencias a ver quién aguantaba más sin bañarse. Ella siempre ganaba. Hoy ganaría yo.

Es domingo y estoy en pijama tirada en el piso con una taza de café. Tiene leche, tengo que terminarla. Por más que compre el recipiente más individualista de la góndola, siempre me sobra.

Si alguien se hubiera despertado conmigo probablemente tendría que haberme bañado y hecho café para dos, terminando así la leche y arreglando mi pelo.

Pero no.

Si la persona que durmió conmigo –porque siempre alguien, real o no, esta ahí conmigo- hubiera sido vegetariana por ejemplo, yo le haría Tomato Magic y lo dejaría encantado. Si fuera un poco más varón me llevaría a desayunar y yo todavía estaría preguntándome si en verdad le gusto.

Así, de esta manera, no tengo que molestarme con nada.

Miro afuera y hay sol y un poco me relamo con esto que los que estamos acá llamamos libertad. No sólo libertad de ir a cualquier lado, sino también de estar en soledad sin tener que hacer nada por nadie. Si no quiero, no me levanto del piso en todo el día y me hago otro café más. Si quiero salgo a correr, me voy a bañar, me voy al teatro, me compro ropa, me pinto las uñas, me tomo un tren, me subo a un avión y me voy a otro país…

Barajo las opciones y evalúo si vale la pena abrir la boca, hablar con alguien. Cada minuto es mío y si uno decide compartirlos – porque de repente te hacen darte cuenta del valor de tu tiempo cuando cada vez que querés hacer algo con alguien te sacan una agenda y te dan turno. Turnos para tener amigos / amantes / maestros / espías – es porque realmente vale la pena. No sólo intelectualmente sino también emocionalmente si uno invierte ese tiempo en alguien o en algo es porque previamente la situación fue diseccionada e inspeccionada y el veredicto fue positivo.

Valiste la pena.

Y así como de repente uno vale la pena también a veces no la valés. Y, de la manera más despiadada, generalmente disfrazada de silencio e indiferencia, uno es descartado.

Nunca más te atendió el teléfono.

Te quedás sentada con el pelo sucio y una taza de café frío mirando hacia afuera y tratando de buscar con qué ocupar tu tiempo. Que sí, vale, vale millones… pero hoy lo darías a cambio de nada. Te mirás las manos con las uñas pintadas de azul y cada peca de la cara y abrís la boca y no sale nada. Nada.  

domingo, 4 de marzo de 2012

Tomato Magic


Hace un año me desperté en un país nuevo. Llovía, como hoy y la resaca del tequila me pesaba en la cabeza. Mis cosas estaban estancadas en un par de maletas y mis ojos no sabían que mirar.

Bajé la escalera y mi amiga –que hoy es mi tan amiga pero que en ese entonces era una incógnita- estaba cocinando lo que para mí parecía un almuerzo.

Ella me miró sonriendo y dijo que me estaba haciendo el desayuno.

Yo no sabía qué hora era en ningún lado, por lo tanto no sabía que comer. 

La vi cortar ajíes y meterlos en una cacerola, la vi ensuciar toda una mesada y regar el piso de partes de hongos, la ayude a servir vasos y vasos de jugo de naranja, la vi dejar las cáscaras de los ajos amontonadas.

La dejé hacer todo y decidí empezar mi nueva vida dejando que cada quien haga lo que quiera y despidiéndome de mi trastorno obsesivo compulsivo de una buena vez.

Disfruté su desordenadez tanto como de la comida, si bien más que un desayuno fue una cena a la hora del té. No le dije que no como comida picante. No le conté que tuve diarrea cuatro días después de los ajíes. No le dije que lo que en verdad quería eran unos mates.

Comimos y empezamos a conocernos y a compartirnos.

Pasaron los meses.

Vivimos juntas y separadas.

Ella ya no le pone ajíes a los tomates y cuando yo, cada domingo como hoy, me preparo mi propio desayuno versionado, le agrego extra ajo a la parte de los hongos y si puedo robar salsa inglesa de algún cajón se la pongo también.

Me siento en el piso de mi cuarto y como mi desayuno a las tres de la tarde y leo y pienso en que éste, así, es un domingo cualquiera para mí. Para mi nueva mí.

Y luego de 365 días estoy por volver a los domingos porteños que extraño pero no.

Tiemblo.

Temo por la fragilidad de mi nueva vida construida a fuerza de remediar recetas y aminorar cantidades. Tengo miedo que este nuevo balance entre ajo y ají se vaya al demonio. Temo volver a volver y que los domingos sean ajenos nuevamente.

No me pregunten por mi vida porque no sé. Yo soy la prueba viviente de haberme convertido en esto a fuerza de días de reinventarme y de encontrarme y de modificarme y de hallarme y de hoy ser esto que soy. Que no es la misma. No. Pero sigo siendo yo.

No busquen a la que se fue hace un año atrás en estas manos que hoy saben un par de cosas más. Sigo siendo esa, pero soy un poco otra.

No me pregunten qué voy a hacer después porque tampoco se. Porque no sabiendo llegue hasta acá y si esto es lo que surge de la incertidumbre prefiero andar con los ojos cerrados por muchos años más.

Quiéranme como soy. Como estoy.

Abracen mi cuerpo aunque piensen que la que vive dentro es otra. Porque después de un rato yo también voy a pensar que ustedes son otros. Un año pasó en todo el mundo, no sólo en mí.

Encontrémonos los que hoy somos no esperando encontrar al que dejamos la última vez.

Lo digo, y ni siquiera sé como tomarme el subte en mi propia ciudad o si puedo pagar el bondi con monedas. Pero eso no importa. Vuelvo. ¿Vuelvo? ¿O es la nueva yo que va por primera vez?


Pero sobre todo... no se pongan celosos de los tomates.

lunes, 30 de enero de 2012

No lo hicimos

Tocame
No ves que soy mujer?
Haceme sonar, acaríciame el pelo.
Traeme todo el café que quieras pero no me saques de la cama.
Lameme el rimmel corrido, no importa, nadie nos ve.
Mostrame la espalda.
Sacate la remera.
Enredémosnos en la cama.
Extendé bien los dedos.
Sentí.

Está bien que sientas.

Aunque creas que todo duele y cierres los puños, yo te puedo morder los pellejitos.
Vale dejar las colillas tiradas y quemar la alfombra.
Pero no me hagas creer que soy fea.
No me hagas dudar ni por un instante que hay algo que yo no sé.
Dejá de limpiarme los anteojos y grabarme canciones que me gustan.
Dejá de insinuar; basta de ser correcto.
Yo quiero cerrar las cortinas y sentir tus manos por todo el cuerpo.

Quiero que me raspes con la lengua.

Quiero que me digas en secreto todas las cosas que me vas a hacer.

Quiero que me sientas. Necesito sentir yo también. Algo, lo que sea.

Me estoy convirtiendo en una roca en pleno invierno.
Necesito arrancarme el duelo.

Si no estuvieras ya despeinado me gustaría despeinarte.
Me gustaría sacudirte
Me gustaría obligarte a soltar por un rato y que te embriagues de mi gusto.

Puedo saltar arriba tuyo como un gato.

Abrí las manos, cerrá los ojos.
Yo me voy a dejar caer.

domingo, 25 de diciembre de 2011

La anarquía en la mesa: las fiestas sin adultos.

Navidad en Barcelona. Vengo escapando de Londres en donde las fiestas están regidas por la dictadura del Pavo y las Mince Pies, el vino caliente y los sweaters con renos. La nieve. Llego a España buscando calor y amigos de esos a los que no les tenés que decir nada de nada que ya saben todo de todo. Vengo con mi falso vegetarianismo que se descarta a más tardar  a la primera hora de pisar Catalunya. Vengo a tomar copitas de Cava en lugares con el piso lleno de grasa y a decir palabras por la mitad tratando de hablar catalán. Vengo a festejar Navidad y recibir el 2012 en lo que será mi primer Navidad sin padres, lejos de casa.

Había que planificar. El menú lo armamos con Cucu mientras tomamos mate una tarde y compramos todo dos días antes. La carne la compramos en un mercado adivinando que sería el corte que estábamos buscando y todo el sector dulces vino de un supermercado. Nada de turrón de verdad.  

Comimos tarde –siempre se come tarde – lo que quisimos y como quisimos: yo decidí comer el jamón solo y dejar la piña de lado, y como si fuera un estandarte revolucionario, me lo comí con la mano. Cenamos tomando Fernet y escuchamos música muy fuerte todo el tiempo. Nadie fue a misa. A la carne al horno la emborrachamos también y estuvimos bien injustos en la ración de verduras.

De entrada habían nachos con guacamole y con eso te reviento los aires navideños porque ni siquiera en Méjico te ponen unos nachos tan pedorros.

Servimos toda la comida en los mismos platos y yo estuve usando el teléfono todo el tiempo. En vez de turrones grandes hubieron sólo garrapiñadas y el helado hubo una que lo comió del pote. No tuvimos ni un solo regalo.

Cuando llame a mi hermana y me puse a gritar me preguntó qué hacía si todavía no era Navidad. El arbolito no tenía bolas pero si una tirita de luces medio tenues y una bandera de fondo.

Cuando brindamos lo dijimos en otro idioma y abrimos todas las botellas que quisimos.

Pero en el fondo, quizás muy en el fondo y sin decirlo en voz alta, todos esperábamos encontrar algo abajo del pino cuando nos levantemos. Aunque hay deseos que no se empaquetan, como por ejemplo estos de mi lista


  •    Que no me crezcan mas pelos
  •  Conseguir casa en las próximas 3 semanas
  • Que no me duela más el amor
  • Algún día volver a sentirme en casa en alguna casa
  • De vez en cuando sentir lo que es la certeza
  • Que la cerveza ya no engorde
  • Nunca mas tener resaca
  • Aprender a cantar
  • Sentir menos frio cuando hace mucho
  • Que no se me tapen más los poros
  • Levantarme un día hablando alemán
  • Que todo lo que tengo que llevar casa vez entre en el hand luggage.

Hay otras cosas que, descubrimos, son regalos que tenemos hace rato y se sacan a relucir solo en Navidad

  • Las tradiciones adaptables
  • Ponerte vestidos y pintarte solo para comer en casa
  • Las canciones que se escuchan sólo esta noche – pero que son las mismas hace 12 años.
  • Tomar LemonChamp con cucharita
  • La sobredosis de garrapiñadas
  • Sentirnos en familia a pesar de vivir tan lejos
  • Poder salir a las 4 de la mañana a bailar, encontrar un antro abierto y bailar hasta que duelan los pies
  • Saber las letras de los temas más más cachudos
  • Saber que la amistad no es afectada ni por el tiempo ni por la locación. 

Ahora es 25 y estoy en pijama. Una de las chicas se fue a trabajar, otra esta recién volviendo de ayer y el hermano esta todavía durmiendo. Hay otro desconocido en la casa y yo ya comí un par de sobras directo del horno y pasé dos horas en internet buscando casa.

Esta es nuestra Navidad ahora. Aunque capaz que en otro lado, en otra casa, haya un paquete con nuestro nombre. No? Todavía quedan los reyes, que, donde yo vengo, dejan regalos arriba de  los zapatos. Si mal no recuerdo en mi casa de Londres tengo casi 14 pares. 

sábado, 19 de noviembre de 2011

Estadísticas - Mi vida en hechos

Para que no quede lugar a dudas me remito simplemente a los hechos y acontecimientos de los últimos meses. El orden de cada categoría es absolutamente aleatorio

 Vivienda.
  • 13 meses atrás me mudo con mi hermano en Buenos Aires – convivo con él y 3 hijos los fines de semana
  •  10 meses atrás me mudo a un pueblo de Inglaterra –convivo con 5 ingleses y dos gatos
  •  5 meses atrás me mudo a Londres –convivo con 5 (inglesa, alemana, frances, argentino y australiano) y sin gatos
Persona.
  • en el último año pase dos primaveras y dos veranos –si el de acá puede llamarse así
  • Entrando en el primer invierno de los últimos 12 meses
  • de diciembre a marzo bajé como3 kilos
  • de marzo al día de la fecha engordé apróx 4 o 5 kilos –le tengo miedo a la balanza
  •  hasta marzo entrenaba asiduamente en la pileta
  • de marzo a Octubre no moví un dedo
  •  De los últimos 10 meses pasé 9 trabajando en oficinas
  •   Hace dos meses casi me recetaron anteojos
  • En el último año me corte las puntas del pelo dos veces – una en Berlin otra en Londres, ambas autocorte con tijera chinas
  • Desde Agosto uso tacos altos esporádicamente
  • Desde Agosto uso rímel y delineador todos los días
Objetos.
  • Hasta hace un año tenía una casa montada en Bs As
  • De Nov a Marzo distribuí algunas cosas y viví con sólo lo que entraba en un cuarto
  •    En marzo metí mi vida en cajas y repartí ropa entre mis amigas antes de cruzar el mar
  • De Marzo a Julio viví con lo que entra en dos valijas en un cuarto de 2 x 2 –con suerte
  • Desde Agosto tengo una habitación con chimenea y una cama matrimonial
  • De marzo a la actualidad mi población de zapatos se incrementó en un %250
  • Dos valijas ya no me alcanzan, ahora mis pertenencias llenan el baúl de un auto
  • Desde hace tres semanas tengo un iPhone que gobierna mi vida
  •  Mi nueva colección de entradas de teatro se expande diariamente
  • Hace 8 meses que tengo dos pasaportes
  • Entre mis objetos preciados esta mi cubrealmohada de la Sirenita, un mat de yoga violeta que me robé del último festival en el que trabajé, un pato de peluche y un león de cuarzo rosa
  •  También me quedé con un par de auriculares
  •  No tengo ojotas
  • Misma cantidad de bufandas y pañuelos que de bombachas
  • Menos corpiños de los que desearía 
  •   Tengo una colección de medias interesante y colorida.
  • Tres de esas son animal print
  • Una de animal print tiene fondo violeta.

Situación Sentimental.  
  1.    Pareja Estable
  •  La última se terminó en enero 2011
  •   Al día de la fecha se le registra una nueva novia 9 años menor que yo
  • Omito opinión                                    
   
  2.   Situaciones Esporádicas
  •  Ingleses, Argentinos, Nórdico
  • Divorciados /Separados/De novios/Solteros 
  •  Con hijo/Sin hijo 
  •  Mayores/Menores/Misma edad 
  •  Cibernéticos/Reales/Platónicos 
  •  Artistas/Ingeniero/Psicólogo 
  •  Rubios/Morochos/No se registran pelirrojos de momento 
  •  Peludos/Lampiños 
  •  Altos/Bajitos 
  •  Ninguno de todos ellos parece querer tener nada que ver conmigo 
  •  Ninguno de ellos puede entrar en la anterior categoría de mi mano.

Reacciones respecto a los hombres
  •   Me enamoro
  • No me enamoro
  • Los llamo
  • Los dejo que me llamen
  •  Mando mensaje como si fuera número equivocado
  • Hago de cuenta que tengo muchos otros programas mejores cuando en realidad no
  •  Posteo mensajes subliminales en facebook o twitter
  • Soy su amiga
  • No quiero ser su amiga
  • Actúo como inglesa
  •  Soy super latina
  • Me reprimo 
  •  Soy demasiado exótica
  •  Fumo mucho 
  •  Dejo de fumar
  •  Los maldigo 
  •  Me gustaría ser lesbiana – creo que al menos la comunidad gay es más frontal
  •  Se me acaban las estrategias y creo que el problema soy yo
  •   Me abstengo de suscribirme en un sitio de citas online – aunque quieran convencerme sigo creyendo en la realidad
  • Creo que los ingleses a veces te contestan de educados que son y nunca dicen lo que piensan
  • Si no sos ingles pero vivis en UK hace varios meses voy a pensar que te contagiaste: entras en la misma bolsa. Sorry.

Amistades
  •  Ingleses
  •    Argentinos
  •   Venezolanos
  •   Irlandeses
  •   Australianos
  •   Alemanes
  •   Suizos
  •   no quiero ser amiga de los suecos – solo quiero dormir con ellos 
  •    Franceses
  •    Holandeses
  •    Españoles
  •    Nacionalidades mixtas
  •   Distrubuídos entre Norwich, Londres y resto de Europa.
  • Mis amigos de Argentina siguen siendo mis amigos y hablamos por mail, skype, tel, facebook, twitter, carta, telepatía y a traves de sueños. 

Extraño
  • Familia
  • Amigas
  •  Noche – la forma de salir
  • Saber de que habla la gente cuando habla de cosas cotidianas
  • poder dar ciertas cosas por sentado
  • el chamuyo masculino
  •    los chiflidos por la calle
  •   el dulce de leche
  •    el mate con amigos
  •   los cafés
  •    los fines de semana en el club 
  •    el precio de los taxis
  •    los asados
  •    el calor
  •    el sol
  •    entender las obras de teatro 
  •     los paisajes del sur
  •   que los bondis sean de diferentes colores
  •  poder putear en castellano y que tenga sentido
  • ciertas canciones que se cantan con amigos muy fuerte
  • volver a casa cuando se hace de día en musculosa
  • mi depiladora

No extraño
  •  los precios de la ropa
  •  los precios del supermercado
  •   lo demasiado político
  •   cierta soberbia
  •    los chantas
  •    el precio del Gin Tonic
  •   el subte – aunque el de acá me esté dejando de gustar
  •    los puestos por amiguismo
  •   ciertas otras cosas que se dan por sentado
  •   la falta de algunas oportunidades
  •  que tanto quede tan lejos
  •   que los pasajes sean tan caros
  •   que el bondi no tenga horario
  •   putear a alguien y que entienda
  • los prejuicios
  • no poder planear
  • las galletitas - salvo las melba

Cosas que me perdí por estar lejos
  • El nacimiento de mi sobrina Milagros
  • La despedida de soltera de Luján
  • El casamiento de Luján
  • La mudada sola de Caro
  • Planear el casamiento de Vicky
  • Otros nacimientos: Valentin, Milagros
  • El anuncio de embarazo de Flor
  • La casa sola de Belén
  • Actos de mis sobrinos
  • La recibida de Luchi
  • Ir al cine con Ire una vez por semana
  • El lanzamiento del libro de Pipi
  • Hacer una Cfields mas con Laura
  • Que me den mi título del Postgrado en la mano

Vida en General
·         
  • Hace  10 meses que salgo a las 7 u 8 de la tarde en vez de a las 2 de la mañana
  •    Hace 4 meses me levanto a las 8 y media de la mañana de lunes a viernes
  •   Fumo armados en vez de mis Camel
  •   Tomo jugo a la mañana en vez de nesquik
  •   Duermo siempre del mismo lado a pesar de dormir sola
  •   Tomo más Gin and Tonic que Fernet
  •  Leo dos libros a la vez, uno en inglés
  •  Los sábados me levanto a la mañana
  •  Lavo la ropa los sábados a la mañana
  •  Como casi nada de carne, aunque no me considero vegetariana
  •  Tengo trabajo hasta fin de junio
  •  Después no tengo idea a dónde voy a ir a parar
  •  Hace dos semanas que se hace de noche a las 4 de la tarde y me asusta
  •  Paso al menos una hora y media por día en el subte
  •  Trabajo al lado del río
  •   Veo al menos una obra de teatro por semana
  •  Voy al gimnasio al menos tres veces por semana
  •  Nado menos porque la pileta de mi barrio es una roña
  •   Me quejé por la pileta pero no me dieron bola
  •  Llevo comida en el tupper cuando me acuerdo 
  •   Gasto más plata en tickets de teatro que en ropa
  •  Me compré más ropa en los últimos 10 meses que en los dos años anteriores
  •  Un tercio de la ropa nueva que tengo es de lost property o de vestuario del teatro
  •   No le doy monedas a los músicos de la calle en Londres – se que ganan más que yo.
  •   Tengo una orquídea en mi cuarto que todavía no se murió y me da esperanzas 
  • Cada vez creo más que la vida es para compartirla 
  •   Creo que soy feliz en gran medida
  •  Creo que nunca se es feliz del todo por demasiado rato

Podría haber hecho cuadros sinópticos o tortas pero no. Por favor, saque sus propias conclusiones.